La antigua
cultura maya
Los mayas habitaron las regiones que actualmente ocupan los
estados mexicanos de Campeche, Chiapas, Quintana Roo, Tabasco y Yucatán; además
del área de los territorios actuales de Belice, Guatemala, Honduras y El
Salvador.
La historia de los mayas se extiende desde el período
preclásico (aproximadamente 1,000 años antes de Cristo), pasando por el período
clásico (aproximadamente del 300 al 990 después de Cristo) y terminando con el
período posclásico que se interrumpió abruptamente con la llegada de los
españoles en las postrimerías del siglo XV.
Los mayas construyeron monumentales ciudades entre las que destacan
Tikal, Quiriguá, Palenque, Copán, Uaxactún y Piedras Negras. Todas sus ciudades
contaban con centros religiosos y palacios gubernamentales. Su arquitectura
abunda en jeroglíficos tallados en estelas y pintados en murales que relatan su
historia y permiten conocer detalles de su cultura y su avanzado acervo
científico.
Su economía se basó en la agricultura y el comercio. Su sistema
comercial consistía principalmente en el trueque de productos tales como jade,
cacao, maíz, sal y obsidiana. El cacao llegó a convertirse en un medio de
intercambio similar a la moneda.
La conquista española requirió de varias centurias para consumarse a
finales del siglo XVII con la toma de Tayasal y Zacpetén. El último estado maya
fue Chan Santa Cruz en México, el cual fue ocupado por el gobierno mexicano en
1901.
La cultura maya pervive en sus descendientes, quienes viven
principalmente en el sureste de México, Belice y Guatemala. Algunos de ellos
aún hablan dialectos mayas.
Uno de los sitios mayas más admirables es Tikal, al norte de Guatemala.
Situado en medio de la selva tropical, alberga animales exóticos y plantas. Son
admirables las gigantescas ruinas que luchan por sobresalir entre la selva.
La mayoría de los ciudadanos guatemaltecos descienden de antepasados
mayas. Los descendientes directos de los mayas representan alrededor del 60% de
la población del país y viven en condiciones similares a las de sus ancestros.
Se destaca entre ellos la práctica de la religión maya. Sus creencias y
rituales están llenos de misterio y profundo significado.
Guatemala sufrió una guerra civil que duró alrededor de treinta años.
Los descendientes de los mayas llevaron la peor parte en esta guerra. Después
de la guerra, los sacerdotes mayas empezaron de nuevo a realizar ceremonias
públicas y los guatemaltecos descendientes de los mayas luchan por reencontrar
su propia identidad.
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